LA LUNA DE TESTIGO
Un dolor familiar se me instala en las costillas. Miro por la ventana, hacia las aguas encrespadas que alumbra una luna pálida, indiferente. Pase lo que pase aquí abajo, la luna seguirá surcando el cielo. Arden ciudades enteras, se desatan guerras, caen civilizaciones, condenadas a extinguirse. Las mujeres solitaria lloran. Y sin embargo esa maldita luna sigue saliendo día tras día, el agua continúa fluyendo hacia el mar y Robert sigue vivendo sin mí. Respiro hondo y se me cae el alma a los pies, como un ascensor repleto de piedras.
(Anjali Benerjee: la librería de las nuevas oportunidades)
Quien se expresa así es Jasmine, la protagonista de esta deliciosa novela, que está en pleno proceso de divorcio, sufriente y desengañada. Cuando tenemos cerca un gran disgusto, ya sea de salud, familiar o sentimental, parece que el mundo se nos cae encima, que todo se derrumba y que el planeta se para. Pero no es así, cada persona, incluso de las conocidas, sigue su vida del mismo modo que la tierra sigue girando, que las estaciones y los meses se suceden y el sol sigue alli dando luz y calor para todos. Y sobre todo, como en este caso la luna, fiel testigo de nuestras noches, sigue alli, reflejándose en las aguas como si nada.
Esto me recuerda especialmente los momentos del confinamiento cuando todos, encerrados en nuestras casas, nos asomábamos al balcón, terraza o ventana y veíamos todo vacío, la vida paralizada y el sol y la luna seguían saliendo y de repente un día vimos cómo había llegado la primavera ajena al drama planetario. Allí estará la naturaleza marcando sus ritmos a pesar de nosotros.
Besos.
Un fastidio eh esto de que no puedas comentar. Le comenté a Joaquín algo parecido que me pasaba pero no el hecho de comentar yo, si no el hecho de dejarme comentarios a mí la gente. No podían y toqueteé unas cosillas en la configuración y lo solucioné, pero claro, al contrario no sé cuál puede ser el problema. Pero digo yo, que tendrá alguna solución, porque eso no es normal...
ResponderEliminarY sí, la Tierra sigue girando, la Luna sale y se oculta todos los días, al igual que el Sol, independientemente de nuestra situación particular o general.